En el mundo actual en el que vivimos globalizando, cambiante, volatil y lleno de incertidumbres, las empresas familiares también tienen que trabajar para ser competitivas y por supuesto, tienen que buscar la rentabilidad y con tomas de decisiones que favorezcan la sostenibilidad de la empresa en el largo plazo.

Por las experiencias vividas con diferentes familias empresarias, hay algunas que internamente trabajan duro por conseguir la excelencia y hay otras que se van dejando llevar por la inercia. No es necesario incidir qué les sucede y les sucederá a aquellas que se dejan llevar por la inercia… Vamos pues, con las primeras, a comentar 20 aspectos que trabajan las Familias Empresarias para conseguir ser rentables, competitivas y sostenibles:

  1. La comunicación y la coordinación en la empresa y en la familia y viceversa es fluida y sincera, interna y externamente con canales de comunicación y órganos (Consejo de Administración, Comités de Dirección, Consejos de Familia, Asambleas Familiares) que la favorecen.
  2. Los miembros del primer nivel directivo ejecutivo están ilusionados y comprometidos para llevar a cabo la estrategia de la empresa y por supuesto la Propiedad-Gobierno-Dirección-Gestión está perfectamente alineada.
  3. Se tienen criterios profesionales y objetivos para la toma de decisiones.
  4. Se tiene bien definido el organigrama así como las funciones y responsabilidades en todos los niveles.
  5. Se tiene un gran control del negocio con indicadores desde la perspectiva del aprendizaje y crecimiento, desde la perspectiva de los procesos, desde la perspectiva del cliente y el mercado y desde la perspectiva del accionista.
  6. Los perfiles en la empresa, son los requeridos en competencias, habilidades y actitudes evitando el favoritismo familiar y el nepotismo.
  7. Las retribuciones se rigen por criterios de mercado y no por lazos afectivos y emocionales.
  8. Hay un claro respeto de las jerarquías y del liderazgo independientemente de ser miembros familiares o no los que están en la dirección.
  9. Se respeta tanto al líder en la empresa como al líder en la familia que en numerosas ocasiones no es el mismo.
  10. Se delega eficazmente en función de las competencias y promoviendo la creatividad y la iniciativa.
  11. Viven en una continua insatisfacción constructiva, revitalizándose y transformándose también digitalmente, implantando nuevas reglas y conductas.
  12. Los procesos a lo largo de la cadena de valor son óptimos.
  13. Fomentan el espíritu de equipo, el buen clima laboral sabiendo motivar a diferentes generaciones sean de la generación X, Y, millenials, Z, y aprovechando en especial de estos últimos su gusto por querer ser autónomos, dispuestos a ser disruptivos y discrepantes y a trabajar con pasión.
  14. Se inculca en toda la empresa y también en la familia una mentalidad de trabajar por conseguir objetivos y que éstos sean cuantificables, ambiciosos, realizables, asumibles y medibles en el tiempo.
  15. Se plantean el proceso de sucesión, no como un suceso, sino como un proceso, desarrollando un conjunto de actuaciones para llevarlo a cabo con éxito y con mucha paciencia.
  16. Aseguran puestos claves de la organización con los mejores en conocimiento, experiencia, competencias, sean o no de la familia.
  17. Toda la organización con sus actuaciones siempre están orientados a superar las expectativas del jefe, es decir, del cliente.
  18. Resuelven interferencias y conflictos originados en bastantes ocasiones por miembros familiares.
  19. Han firmado un protocolo familiar que regula las relaciones entre la familia, la empresa y la propiedad y por supuesto lo cumplen.
  20. Transmiten a todo su entorno y con sus hechos los valores de la empresa familiar, y por supuesto trabajan de diversas formas la responsabilidad social corporativa

Seguro que hay más aspectos a tener en cuenta para conseguir que nuestra empresa familiar sea rentable, competitiva y sostenible y para ello no debemos nunca parar de buscar la excelencia. No confundamos ser perfeccionista con buscar la excelencia. El perfeccionista cuando comete un error, se lamenta de ello y dice he fracasado, el que busca la excelencia, ante un error ve una oportunidad para mejorar.

Carmelo Sierra.
Consultor de Gestión del Cambio en pymes y empresas familiares / Interim Manager, Trainer, Conferenciante SIERRA CONSULTING / Liderazgo, Alto Rendimiento, Desarrollo del Talento