Trabajar en la empresa con otros miembros familiares, todos sabemos que no es fácil. Supone en numerosas ocasiones tener que ceder ante los propósitos del otro, y además, sucede que el que cede siempre cede y el que impone siempre impone, asumiendo cada uno el rol que creen deben tener, sin darse cuenta el que impone, que su hermano o hermanos ceden y como consecuencia, en el fondo sufren y viceversa. Los que ceden a veces hasta les va bien que los otros impongan sus decisiones porque en el fondo tienen un sentimiento de inseguridad y saben que no avanzarían hacia ningún lugar por sí mismos.

Recuerdo un empresario que me decía -es que quiero que mis hijos fuera de la empresa sean hermanos, pero en la empresa quiero que se comporten como directivos-, ¡qué difícil, verdad!

Cuando la empresa se encuentra en los inicios con el fundador, suele haber un escaso grado de estructuración y toda la cultura empresarial se concentra en él. Conforme evoluciona la Empresa hacia la Segunda Generación (Empresa de hermanos), la Propiedad todavía está poco distribuida, aparecen diferentes ramas familiares, con personas que tienen sus respectivos parentescos/cónyuges, los aspectos emocionales influyen en las decisiones empresariales y hay más interacción personal que puede afectar con éxitos pero también con fracasos en la Empresa.

Una de las principales actuaciones que tiene que consensuar la Familia Empresarial en el Proceso de Sucesiónes clarificar el Modelo Empresarial de Futuro.

Cuando los hermanos en una Empresa Familiar cogen las riendas de la responsabilidad de la misma, algunas veces suceden factores que pueden determinar la decadencia de la Empresa y de la Familia. Entre estos factores se encuentran los siguientes:

  • Instalarse en la comodidad y olvidarse de reinventarse para continuar la obra creada del padre
  • Complacerse con los éxitos de los antepasados y vivir descaradamente en la buena vida
  • Convencerse de que se puede hacer sin ayuda y como el padre lo hizo también lo pueden hacer ellos.

Sin embargo, es posible y hay muchísimos ejemplos de hermanos que han hecho de su empresa un lugar de bienestar y éxito empresarial y además han promovido el bienestar intergeneracional. Para ello han trabajado en:

  • El crecimiento ético, sostenible, competitivo y rentable
  • El respeto por un concepto patrimonialista de las actividades empresariales
  • El compromiso con lo que se debe hacer, aunque a veces apeteciera hacer otras cosas.
  • El acierto y el consenso en las decisiones estratégicas, organizativas de seguimiento.
  • La diferenciación clara en las funciones y responsabilidades que tienen asignadas y asunción del rol que les corresponde a cada uno.
  • El trabajo en equipo entre ellos y sus respectivos colaboradores, si los tienen.
  • El aprovechamiento de las nuevas tecnologías.
  • Una comunicación franca y sincera donde los conflictos, si los ha habido, se han afrontado con naturalidad.
  • El más importante, siempre han puesto por delante el bien colectivo de la Familia Empresarial al bien individual y en aquellos donde se vislumbraba un egoísmo individual excesivo se les ha sabido encauzar para que no interfieran en el crecimiento de la Empresa.

Hay empresas que siguen haciéndolo solos, otras necesitan ayuda, ya que es necesario coordinar e impulsar todos esos aspectos si se quiere tener un mínimo éxito en la continuidad de la obra fundada posiblemente por los padres.

Carmelo Sierra.

Consultor de Gestión del Cambio en pymes y empresas familiares / Interim Manager, Trainer, Conferenciante / Liderazgo, Alto Rendimiento, Desarrollo del Talento

SIERRA CONSULTING
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